Ha llegado el momento, amor,
de dejarte marchar.
Y no me preguntes cómo
ni si estoy preparada.
La respuesta es no.
No sé por donde empezar
a construirme de nuevo
sin pensar en ti.
Sin avisar
llegaste para quedarte
dentro de mi.
Pero tu vida sigue
lejos de aquí
y ahora sé que nuestros caminos
fueron solo un cruce
un espejismo
donde resguardarnos
en medio de nuestras tormentas.
No sé cómo
pero mi cabeza quiere
dejarte marchar.
No mires nunca
dentro de mi.
Y dejaremos al destino
el camino de la verdad.