domingo, 13 de mayo de 2012

Domingo, 13 de mayo, 2012

Ocurre que a veces pienso en el sentido de la vida y la  muerte,
y me da por pensar que desperdicio mis días,
y que cada día alguien lucha por vivir, y no siempre lo consigue.

Detrás de mi ventana el día parece bonito,
es una tarde cualquiera de viernes,
es primavera mientras yo sigo esperando.

Y sigo cocinando pasteles las tardes de domingo,
mientras en las calles otros viven,
y no sé por qué, he vuelto a escribir poemas.

Oigo hablar de cocineros y pétalos de flores,
yo apenás se hacer un par de bizcochos,
pero puedo imaginar esos pétalos en mi cocina.

Los cocinaría sobre tu cuerpo desnudo,
a fuego lento y sin las prisas de nadie,
que bastante tenemos con vivir cada día.

Con ellos dibujaría círculos en tu vientre,
y miles de mariposas acudirían sobre nosotros,
dibujando ese mapa en el que nos imagino.

Mi piel está blanca tras el duro invierno,
y necesita ración doble de esta receta,
regar con vino tinto, a beber de mi vientre.

domingo, 6 de mayo de 2012

Domingo, 6 de mayo, 2012

Sus ojos eran pequeños y humildes,
la mirada pérdida en el recuerdo de la vida pasada
y el dolor reflejado en una mirada castigada.

Uno de sus ojos estaba ya ciego, decían los médicos,
y del otro poco quedaba además de un glaucoma
que apenas deja ver la vida que se va.

Ella lo sabía. A veces creo que lo esperaba, pero ya no lo sé,
un médico llegó más allá de donde sus ojos se perdían
y habló de una lluvia de lágrimas que más de veinte años duró.

La vida es una gran mentira, solía decirme apenada,
y esperaba su momento en su mecedora con calma
recordando el amor que hace tantos años se fue.

Yo creía que esperaba su reencuentro con tantos que se fueron,
o tal vez ese era tan sólo mi sueño
que tanto dolor no es justo, sin un final que compense.

El final llegó. Creo que no quería irse,
el miedo a la nada, tal vez algo más
Queda el recuerdo de sus manos suaves, el amor incondicional.

Al menos la muerte le dio ese piso propio con el que soñó
pequeño pero suficiente para ellos dos
y a mí me queda el sueño de creer que lo logró.

domingo, 29 de abril de 2012


Hoy el día amenaza lluvia
y yo creí verte en algún lugar,
pero debió ser tan sólo un sueño.

Alguien que te vió no hace mucho
me contó que al fin eras féliz,
yo aquí sigo buscando, acordándome de tí.

Ahora me ha dado con soñar con estrellas
columpiarme en la luna y escribir,
también cocino pasteles y lucho por sobrevivir.

La primavera todavía parece lejana
quizá algún día te encuentre por la ciudad,
y me digas que sí, que es posiblede encontrar.

Ahora te tengo que dejar
también amenaza lluvia en mi habitación,
hoy cocinaré tarta de manzana, especial soñadores.

martes, 15 de febrero de 2011

15 de Febrero, 2011

Esta noche andaba recordando
aquellas tardes lejanas
de roces de cuerpos y sudores,
tardes de aprendizaje sin límites.

Tu cuerpo rodeaba mi piel desnuda,
y yo temblaba tan sólo al pensarte
tú reías, y en tu risa yo me sabía pérdida
en mitad de tu mundo lejano.

Recuerdo tu pasión y mis miedos,
la lejana sospecha de lo efímero
y el dolor al saber que no habría más tardes.
Recuerdo la pasión, pero tan sólo eso.

Busco el recuerdo de la caricia que no fue
susurros al oído o los látidos de tu corazón junto al mío
entre abrazos y sudor compartido.
Tu ternura al sentir mi mano acariciando tu rostro.

Pero nada de aquello ocurrió más allá de mi mente
y aunque en tu recuerdo se esconde mi sonrisa
siguo buscando aquello que no supiste darme
presintiendo que será una batalla pérdida.

jueves, 3 de febrero de 2011

Ocurre en ocasiones que, en una ciudad gris, llena de gente que va y viene, se convierte en un laberinto de sensaciones, de amores que se ocultan entre las prisas de la gente. Y ocurre a veces también, que detrás de esa sonrisa amable y ese ir y venir diarío, se esconde una gran tristeza, ese miedo a no llegar al final del camino. Que todo termine, y no pueda verle, aunque sea tan sólo un instante, escondida donde nadie pueda verla.

Y así pasan los días, y aunque ni siquiera sabe por qué, ella sonríe, y lo hace desde dentro, desde lo más profundo de su corazón, y no entiende por más que lo intenta, el motivo que hace que al mismo tiempo que llega su sonrisa, se llenen sus ojos de lágrimas, allí, donde nadie la ve, al fondo de ese autobús, camino a ninguna parte.

Y entonces mira a otro lado y piensa en los paseos en la orilla del mar desierta, en ese atardecer de verano, en aquel pueblo de montaña escondido con el que ya nunca sueña. Y piensa que le gustaría llegar a ser una anciana, aunque sinceramente, no cree que eso suceda. Y entonces le gustaría poder recordar una historia de amor que tal vez nunca existió. O que nunca dejó de hacerlo.

domingo, 16 de enero de 2011

Lunes

Lunes. Y como de costumbre
sabor a café en el fondo del Universal
pasan algunos minutos de las cuatro
mientras impaciente, yo espero la hora
en que no te eche de menos.

Pronto pasará. Dentro de unos minutos
mil pequeñas sonrisas se acercarán.
Después del martes, se hace larga la semana
esperando de nuevo, poesías de lunes
y tardes de juegos que ayudan a no pensar en mí.

Aunque ahora ando pensando, este bar me recuerda a tí.
Creo que sólo estuvimos una noche
tu cama ofrecía mejor café y ese punto de canela
aunque hoy deje un triste sabor a nostalgía.
Me pregunto si algún día te volveré a ver.

Ya se acerca la hora de marchar. No me va a venir mal
dejar de recordarte aunque sea un instante
dejar de soñar, fingir que no duele
y aunque sea mentira
ya no quiero acordarme.


..."Ahora ya no me acuerdo
ni de risa
ni de tu prisa
ni que botón de mi camisa
desabrochabas primero..."

lunes, 30 de agosto de 2010

Será

Será que ahora que septiembre se acerca,
me da miedo la cercanía,
del camino que fijé para llegar a tu silencio.

Será que mis neuras se amontonan,
en un cuarto cerrado,
en sueños desdibujados por tu realidad ajena.

Será que la lucha se me antoja demasiado dura,
y las lágrimas se amontonan en el nudo,
que en mi estómago dejaste sin previo aviso.

Pero mi amor,
no me hagas demasiado caso,
será sólo que septiembre se acerca.