sábado, 29 de febrero de 2020


Una ciudad grande
y en las afueras
un parque vacío.
Demasiado calor
para este febrero loco.
Ella sentada en su banco
como cada día,
viendo pasar la vida
que sabe
nada ha de traerle.
Ya pasó su tiempo,
se fueron amigos y amantes,
apenas le queda familia
y siente
que no pertenece a esta vida.
Extraña a su amor perdido
recordará él su nombre?
seguirá vivo?
Nunca dejó de soñarle
los años la han vencido
pero como al principio,
cada noche se duerme
abrazada a su lado
e imagina
que él
él recibe su abrazo.
Maldita vida que les llevó,
a lugares lejanos.
Se amaron,
ella lo sabe
y ahora cuando la vida
es solo la espera
de horizontes áridos,
recuerda su nombre
y siente
que daría cualquier cosa
por encontrarlo de nuevo
en este parque vacío.

sábado, 15 de febrero de 2020

Febrero solitario


Camina sola por la calle
anda cansada y con prisas
ya hace tiempo que perdió
las ganas de arreglarse.
Pesan los años
aunque no son muchos,
o tal vez lo que siente
es nostalgia de vida.
Su tristeza aleja
a todo aquel que se cruza.
De vez en cuando ella
entra a una tienda
y se compra un jersey bonito
pensando en la cita
que lleva tiempo soñando.
Quiere ver el mar en primavera.
Piensa en escribirle
cada día que pasa,
pero retrasa el momento
y así pasan los días
de este febrero solitario
plagado de este inmenso vacío.

lunes, 27 de enero de 2020

Soledad

Este enero ha venido
cargado de soledad y miedo,
duelen las dudas en estas tardes de invierno.
Extraño a los que aparté de mi vida,
también extraño las tardes de primavera,
los vestidos de flores
y sonreír sintiendo
el viento en mi pelo.
Nunca supe vivir,
siempre me pudieron los miedos
y tal vez te perdí por ello.
Ahora te extraño en este enero,
y planeo una escapada 
que nunca haré
para ver las playas del norte
y me imagino retándote 
a escaparte conmigo.
Pero tranquilo, son solo sueños
Sueños de un enero
de soledad hambriento.

martes, 31 de diciembre de 2019

Declaración de intenciones


Vuelvo a cerrar el año
con promesas incumplidas,
y ahora que hace tiempo que pasó
el ecuador de mi vida
sé que las excusas no valen.
Y a que mentirte, no veo salida
ni un rayo de sol entre tanta niebla,
pero ha llegado el momento
de tomar al fin las riendas
y abandonar a esa cobarde
 que me consume cada día.
Y no, no sé cómo hacerlo
no hay ningún camino marcado,
ninguna luz que seguir entre sombras
o tal vez esté ahí y me escondo de ella.
No soy de hacer promesas
pero este año amaré más
y escucharé a mis sentidos
prometo oler más y llorar menos,
pintarme los labios si la ocasión lo merece,
cumpliré mi sueño si los astros me dejan,
porque acechan cerca días oscuros
y tan solo queda luchar por los sueños
aunque a veces la vida parezca
ciudad en guerra.
Escribiré cartas que nunca mandaré
y escribiré, al menos,
un poema cada mes.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Cuando ya nada queda


Cuando ya nada queda,
excepto tus pasos
sobre la noche
y el asfalto oscuro,
hundes tus manos en noviembre
y sientes como te abrazan
los primeros fríos.
Respiras hondo y te sientes libre
es solo un instante
pero cierras los ojos
y sientes
a la niña que fuiste.
Pronto volverán los miedos
el futuro incierto,
pero ahora nada importa
eres solo tú y el frío.
Deja que el tiempo pare
no mires más en el teléfono
la llamada que nunca llega.
Piérdete en el bosque
o busca una nueva vida
en una ciudad desconocida
haz lo que sea
pero siempre recuerda
que ya nada queda.

domingo, 10 de noviembre de 2019

Cosas que aprendo de mi misma, que olvidaré mañana

Pasan los años y sigo encontrando en mi
la niña que fui
con más preguntas que respuestas
con más miedos que certezas
y olvidando a cada instante
todo aquello que aprendí.
Pese a todo, he de confesar
he aprendido cosas de mi misma
que olvidaré mañana,
y que por eso hoy quiero escribir:
Odio noviembre tanto como lo amo.
Me gustan los jerseys y chaquetas de hombre.
Adoro pasear sola en la ciudad,
y acompañada en la montaña.
Extraño escaparme una vez al mes.
Amo el otoño
y pasear por el cementerio,
como única certeza.
Me gusta el chocolate caliente
y los abrazos que casi nunca doy.
Me preocupa el futuro
más que vivir el presente
y me duele el dolor ajeno
y todo aquello que no puedo controlar.
Sigo buscando mi hogar.
Y guardo a buen recaudo
mis sueños para que nadie
los pueda robar.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Fotografía en blanco y negro

Ahora estás lejos,
más allá de mi alcance,
más allá de mis sueños.
Te imagino caminando
en ese mar que me queda tan lejos,
huellas en la arena,
chaqueta negra
mirada perdida.
Me pregunto si encontrarás
allí tu faro,
yo sigo buscando el mío.
Aquí nada cambia,
la soledad que acecha
y el gris de las calles que no tienen
ni mar ni montaña ni estrellas.
Pasaste como un rayo por mi vida,
a veces, a veces me pregunto
si fue real o tan sólo
tan solo ráfaga de sueño.
Un día  de estos te escribo,
nada nuevo que contar,
pero me gusta escucharte.
Mientras miro tu fotografía,
me gusta imaginarte en blanco y negro
como un sueño que nunca
debe quedar olvidado.