sábado, 22 de julio de 2023

Triste poema

 A veces piensa
que le hubiera gustado
morir joven
y dejar en su nicho
una foto
de cuando era bonita.

Y tal vez un triste
triste hombre
de paseo en el cementerio 
se enamorase de ella
como nunca nadie
lo hizo en vida.

Y es que de la vida
a qué mentir
ya no espera nada
y el amor es sólo
el dolor de los recuerdos
que un día fueron.

Yo no sé

 
Yo no sé si es
este calor que asfixia 
que sube desde el asfalto
hasta atrapar el alma.

Yo no sé si es 
la ciudad desierta
la ausencia de tantos
o sólo la ausencia tuya.

Yo no sé qué es
tal vez el verano sin primavera
los abrazos que no te dí
o esta soledad maldita.

viernes, 7 de abril de 2023

Vivir sin miedo

 Hoy se ha levantado despacio
con rayos de sol lejanos
y el corazón plagado
de sueños imposibles.

Toma café sin prisa 
y siente
que quizás si no lo piensa
desaparezca de su corazón.

Hace sus planes de siempre
sin muchas ganas,
porque sabe que los sueños 
nunca se cumplen.

A veces se le va la mente
y piensa
cómo ha de ser que te quieran
y sigue con su día.

Ha quedado con algunos amigos
pinta sus labios de rojo
sonríe a veces.
De vuelta a casa el corazón manda.

Y la soledad de nuevo
al acecho,
el recuerdo de su abrazo
cómo será vivir sin miedo




domingo, 26 de febrero de 2023

Caminos

Hay todo un camino por delante
el camino que sabe
nunca escogerá.
Un camino sin ninguna certeza,
un camino en soledad,
sin maletas, 
sin familia,
sin amigos.
Sin dinero,
sin pasado ni futuro.

domingo, 4 de diciembre de 2022

Por si pierdes tus sueños

Y si un día sientes
que has perdido tus sueños
que no hay en ti 
nada más que vacío
recuerda:
. Sonreír no es obligatorio.
(a veces duele, así que mejor ríe
ríe con ganas)
. Jamás guardes una lágrima,
pero jamás jamás la muestres 
. Busca elefantes
. Escribe cartas
(y mándalas)
. Pasea sola
. Visita el cementerio
. Vive coño, vive.

Sonrisas

 Todos lloraban a su alrededor
y ella quería sonreír 
pero no sabía cómo.
La tristeza, de pronto,
se había instalado
en las personas que más quería
y ella, que siempre había tratado
de regalar sonrisas
se dio cuenta
de que ya no sabía hacerlo.
Miraba en sus entrañas
buscando la risa
recordaban también los tiempos
con su abuela,
ya la época en que aún
soñaba despierta.
Pero la felicidad no volvía.
Hacía tiempo que huía
de su imagen en el espejo
y se preguntaba entonces
dónde buscar la paz
para regalar sonrisas.



El amor que pasa

Me he cruzado con ellos
de vuelta a casa.
No era tarde,
pero ya de noche.
Caminaban despacio
cogidos de la mano,
sin prisas.
Saben que la vida 
ya solo les guarda
la última despedida.
Y huyen de ella
despacio y con miedo.
La tarde esta fría,
el suelo mojado
por la fina lluvia.
Y sus pasos
que inundan la calle
de un brillo que sé
que jamás será mío.
Me vuelvo a mirarles,
desaparecen despacio.
Es el amor que pasa.