martes, 30 de agosto de 2016

Muere agosto

Eres al final de este corto verano
el recuerdo de todas las caricias
que dejamos pendientes
en el lugar donde mueren los sueños.

Agosto termina triste y cansado
como el cuerpo de un viejo en su ocaso
como mis sueños dormidos
como el sabor a un beso que nunca se dio.

El asfalto todavía quema el dolor
del recuerdo de lo que no fue
y camino de un futuro gris
recuerdo lo que nunca fui.

Con mi vestido de pequeñas flores
vestiré los últimos días de agosto
para intentar convencer al otoño
de que duerma por siempre este año.

Y si despierto antes mi amor
y me pierdo en el dolor de los días que vendrán
déjame al menos soñar
con los días que nunca han de llegar.


jueves, 21 de julio de 2016

Buscando


Ando buscando
estos días de verano
mi alma perdida.

La busco entre bosques
y cortezas de árbol
y hojas secas.

La busco en los dibujos
de alas de mariposas
y en el viento.

La he buscado en mis sueños
y también en los amargos despertares
y en la almohada de mi cama.

Hoy la busqué en mi oficina
y en el camino a casa
y en las horas muertas.

Me falta buscar en tu piel
en tu vientre y tus caderas
pero son desconocidas y lejanas.

Tal vez existas en alguna parte
tal vez nunca te encuentre
y te siga soñando.

Soñaré con tu alma y la mía
nadando en un río
soñando otra vida.

miércoles, 15 de junio de 2016

Recuerdos y cartas al cielo

Recuerdo como si el tiempo no hubiera pasado,
aquellas tardes de junio paseando en el parque
sin miedo a nada y la vida por delante.

Resuena en mi tu voz pausada en la mecedora,
vive solías decirme que la vida en una mentira
y que en estas cuatro paredes mi niña, la vida muere.

Pero yo abuela siempre prefería tu compañía,
tus historias de posguerra y el amor en tiempos de hambre
no imagino una vida mejor que en aquellas paredes.

Ahora nuestro cuarto está siempre vacío, ya no es el nuestro,
y a veces me pregunto si la vida está fuera como tu me decías
y yo vivo anclada en mis viejos recuerdos.

Vuelve el mes de junio a mi vida, abuela, y las tardes hermosas,
también se acumulan problemas que pesan demasiado
y en la balanza me pregunto si quiero salir a la vida.

Sirvan estas letras perdidas de carta al cielo
buscando una respuesta que no ha de llegar donde busco
pero que te recuerdan siempre que me encuentro perdida.





viernes, 6 de mayo de 2016



Eres en esta tarde de mayo
un recuerdo dulce y amargo,
como la lluvia en el cristal de mi ventana.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Mi pequeño homenaje


Es noviembre un mes más bonito
por como lo sueño
que por sus tristes recuerdos.

El mes en que te fuiste
un día veintinueve
de hace ya muchos años.

Yo tan solo era una niña
no demasiado lista
que pasaba inadvertida.

Las lágrimas de la abuela,
sus recuerdos de ti
y sus historias.

Así me enseñó a quererte
y a no olvidarte
no olvidar lo que soy.

Hace ya algún tiempo
ella marchó contigo
y me dejó pérdida.

La vida no es fácil
me lo advirtió muchas veces
y ahora golpea duro.

Los que más quiero se rompen
otros no me conocen
y me siento sola

Sola y sin salida
sin amor y sin cómplices
y sin mucha esperanza.

Pero seguimos vivos
aguantando el tirón
unos ratos mejor que otros.

Tengo la difícil tarea
de que no os olviden
los niños que no son míos.

Son tiempos negros,
pero veremos la luz
que hoy no veo.

Y miraremos al cielo
y sonreiremos porque estamos vivos
y os lo debemos.





martes, 22 de septiembre de 2015

Pequeños ojos de gato asustado

Termina septiembre con la amargura de sus ojos
y no  sé si es por que se acerca el otoño, maldito otoño
o es tan sólo que me siento cansada, cansada y sola.

Esos pequeños ojos de gato asustado y tembloroso
hoy debería sentirme feliz, al fin llegan noticias buenas
pero a mis ojos solo llegan soledad y miedo, mucho miedo.

Sentir el miedo de sus ojos en los míos, pidiendo refugio
recordando esa soledad que me acecha y que ya no tiene remedio
recordarte se hace cada día más duro y el tiempo mata esperanzas.

Un día recordaré aquellos ojos de gato asustado y mi falta de valor
Recordaré también con suerte unas pocas noches de pasión
y el sueño roto de volver a encontrarte y acariciar tu rostro.

La soledad acechará mis días y no olvidaré la imagen de aquellos ojos
tampoco olvidaré los tuyos, y tu risa, me perseguirá mi cobardía
y seguiré soñando con tus abrazos y lo que nunca pudo ser.

Moriré cansada y vieja, recordando un espejo en el que me vi reflejada
pasará la vida, y tal vez, tal vez me lleguen noticias tuyas
tal vez te pida un café, pero amor, lo sé, nunca fue nuestro momento.







lunes, 1 de junio de 2015

Junio

Dime, mi amor, si lo sabes
dónde van las esperanzas perdidas
y ese mes de agosto en que enamoré.

Apenas ya queda el recuerdo
de aquella borrachera de ti
y la felicidad parece el camino a ninguna parte.

La vida se me come sin tregua
pero de tanto drama ya me cansé
y busco en las calles la forma de olvidarte.

Pero te llevaste mi alma contigo
además de mi cuerpo y mi piel
y yo te regalé un libro de poemas en blanco.

Por lo demás, la vida sigue su curso,
algún cambio de trabajo, pocos amigos
y poemas en las tardes en  las que te quiero olvidar.

Sigo cuidando a mis niños,
y paseo a menudo perdida en el parque
y a veces, todavía, sigo soñando.